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viernes, 24 de octubre de 2008

La luna y las estrellas

Para concluír con los mitos sobre cuerpos celestes, dos leyendas muy interesantes. La primera es sobre la luna y cuenta que que había doce lunas que refieren a los doce meses lunares. Ellas viajaban por el cielo en un carruaje después de bañarse en un lago situado en el oeste. La luna estaba hecha de agua y habitada por una liebre y un escuerzo. Un hermoso espejo muestra la imagen de una liebre preparando el elixir de la inmortalidad que debía tomar Heng- O, la diosa de la luna para convertirse en un escuerzo inmortal a los pies de un árbol de Acacia que también estaba en la luna. La segunda, es sobre las estrellas y está basada en dos grupos de estrellas de las constelaciones de Aguila y Lyra, ubicadas a ambos lados de la Vía Láctea, o río celestial. Uno de estos grupos representa al pastor de vacas y el otro a la joven tejedora. El pastor de vacas y la tejedora estaban casados y vivían solamente dedicados a tributarse amor mutuo desatendiendo sus obligaciones. Hasta que un día fueron obligados a hacerse cargo de su tareas habituales. A la joven tejedora solo se le permitía encontrarse con su marido el día siete del mes siete, donde podía cruzar la Vía Láctea a través de un puente de urracas. Si llovía, los pájaros buscaban refugio en los árboles, el puente no se formaba y la joven tejedora debía esperar hasta el próximo año para encontrarse con su marido.
http://cuentos-infantiles.idoneos.com/index.php/Cuentos_mitológicos/Mitología_China

Los diez soles del cielo


Ahora vamos a exponer algunas leyendas que cuentan la aparición de los cuerpos celestes. Para empezar tomamos una de las mas populares en China que es la de los diez soles.
Cuenta la leyenda que en el principio, había diez soles, hijos de Di Jun, Emperador Chino de los Cielos Orientales y de Xi He, su esposa, diosa del sol. Vivían en una gigantesca morera regada por las aguas del Valle del Cielo -aguas que siempre estaban en estado de ebullición porque allí era en donde los soles tomaban sus baños-.
Todas las mañanas, se turnaban para iluminar el cielo, dejando a los demás descansando en un árbol. Un día, cansados de una vida tan ordenada, todos subieron al cielo y corrían de un lado para otro para divertirse. Al haberse muliplicado su intensidad, empezaron a abrazar la tierra pero cuando sus padres les dijeron que se protasen bien y que bajaran, no hicieron caso. Di Jun, envió a su arquero, Hou Yi, para que les diese una lección a sus hijos. Yi derribó con sus flechas anueve de los diez soles. Di Jun estaba desconsolado y despojó a Yi y asu esposa Chan E, de su inmortalidad, desterrándolos de los cielos.
http://mitologiachina.idoneos.com/index.php/300117